Toda idea nueva casi siempre es rechazada, por temor al
cambio o por ignorancia. Cuántas veces en nuestras vidas,
podemos hacer algo distinto a lo que venimos haciendo y no
emprendemos un nuevo camino por desconocimiento, ignorancia o
comodidad. Siempre fue así, ¿para qué hacerlo de otra manera?,
¿por qué debo cambiar ahora?. Pero, cuando decidimos ver la
realidad desde otra óptica, nuestro pensamiento se enriquece y
amplía y aquello que parecía difícil, imposible de conseguir, es
realmente lo que nos satisface y nos complace. Llegamos así a
esta situación, por Decisión y/o Necesidad dejando de lado, el
No puedo.
Muchas veces, el No Puedo es parte de nuestro orgullo, y de
preconceptos de algo. La decisión cumple un papel importantísimo
en nuestras vidas, infiere junto con la motivación, algo muy
poderoso: la voluntad. Para trabajar, estudiar, jugar,
divertirse, conversar, debemos necesariamente tener voluntad.
Esta rige los actos de nuestras vidas. Existen actos que
realizamos, porque mecánicamente se nos han enseñado, diríamos
que en forma instintiva, vamos ejecutándolos. Incluso, en
nuestras creencias antiguas existen resabios instintivos,
mecánicos. Pero ante lo nuevo, pensamos, razonamos, nos
detenemos y contestamos. Ante la pregunta: ¿Existe algo después
de la muerte?, seguramente tardaremos unos segundos más en
contestar, que si se nos preguntara si creemos o no en Dios.
Precisamente, porque a la mayoría de las personas, les cuesta
reaccionar rápidamente a una pregunta no habitual, y debe por
desconocimiento, elaborar una respuesta que en algunos casos,
desconoce o tiene dudas.
Los tiempos cambian; antes las comunicaciones eran por cartas
manuscritas, eran cotidianas en nuestras vidas, hoy en día, la
computadora, internet, el teléfono móvil, han cambiado nuestras
comunicaciones. Pero, todavía nos cuesta creer en las
comunicaciones de aquellos que no vemos, quizás de nuestros
familiares, pero que existen en otra dimensión. Hace
aproximadamente 100 años cualquiera de nosotros se hubiese
reído, de poder chatear por computadora o hablar por teléfono de
un extremo del país a otro del planeta; en aquél entonces no
hubiese sido creíble, formaría parte de la ciencia-ficción.
Llegará el día, donde será natural comunicarse con los seres
existentes e invisibles. El miedo y la ignorancia anulan el
conocimiento y el progreso. La seguridad da certeza.
Los interrogantes serían:
¿Estoy bien con lo que sé o realmente necesito saber más?
¿Me gusta estancarme en mis conocimientos o prefiero investigar
algo nuevo? ¿Cada vez que he aprendido algo nuevo, he sufrido?
¿Por este motivo, me quedo con lo que sé?
¿Si estoy buscando respuestas nuevas, por qué no escucharlas o
leerlas?
¿Qué o quién me lo impide? ¿Estoy aferrado orgullosamente a
conceptos que no me dejan razonar algo nuevo?
¿Soy capaz de abrir mis conocimientos para mi bien, sin
prejuicios? ¿Necesito una explicación distinta?
¿Me puede dañar en algo, el conocer más? Si no tengo
preconceptos, fanatismo alguno, ¿por qué no aprender algo nuevo?
¿Será cierto que se comunican los espiritistas con los muertos o
será con seres tan vivos como yo?
¿Creo poder aprender de qué se trata?
De aquí en más, muchos de estos interrogantes tendrán
oportunamente sus respuestas.
El Espiritismo es Ciencia, Filosofía y Religión, si se quiere,
pueden estos conceptos ser colocados de manera indistinta, es
decir, primero o último, no interesa el orden. Sí importa la
existencia de los mismos, basamento fundamental de la Doctrina
Espiritista.
La Religión, la Filosofía y la Ciencia, son las tres columnas
inamovibles de nuestro Ideal; proporcionan cada una de ellas en
forma separada, interrelacionadas, o conjuntas, las herramientas
necesarias al conocimiento de la enseñanza espiritista.
La ciencia espiritista, permite descubrir los fenómenos e
interrogantes que el Hombre en su existencia, le cuesta
discernir. La filosofía espiritista, ayuda a la ciencia y a la
religión espiritista, a brindar el por qué de las cosas. La
religión espiritista, ofrece no sólo las respuestas a
acontecimientos tenidos como milagrosos o sobrenaturales (que
nada tienen de eso), sino además proporcionar una fe netamente
razonada, es decir, el por qué de la creencia.
La religión espírita no está en absoluto reñida con las demás
ideologías o creencias. El Espiritismo es netamente Cristiano y
respeta a las demás religiones. Debemos destacar que el
principal enemigo de nuestra Doctrina es la Ignorancia del común
de la gente de los principios del Ideal espírita; también lo
son, el materialismo y el orgullo que algunas personas poseen,
que perjudican la asimilación y aceptación de nuevas ideas. El
desconocimiento de la Doctrina creada por los Espíritus y
codificada por Allan Kardec, permite las diferentes y tan
distantes conjeturas del mismo, dañando no sólo al Espiritismo,
sino a aquellos que las infieren. Sabemos, que existen opiniones
infundadas y propaganda en contra de nuestra idea, que colabora
a la aceptación indirectamente de la misma.
Aquella persona o agrupación escudada en la crítica maliciosa,
sin basamento o argumento fundamentado, es repelida simplemente,
por los hechos naturales habituales de nuestro mundo y el de los
espíritus. Podrán mencionar que no existen espíritus, que todo
es mentira, por consiguiente deberían probar fehacientemente su
inexistencia. El simple y sincero pensamiento íntimo del ser,
nos conduce a analizar que nuestra vida tiene un por qué;
nacemos, crecemos, vivimos, trabajamos, morimos y seguimos
viviendo después de la muerte. Sería irracional pensar que
nuestros pensamientos, nuestro carácter e individualidad, se
pierden después de la muerte. Nada se pierde, todo se
transforma. Por lo tanto, si nuestro cuerpo después de la muerte
sufre transformaciones de distinto tipo, por qué no seguir
transformando nuestro pensamiento. Sería injusto perder todo lo
aprendido desde niño, incluso desde el seno materno. La nada no
existe, se sabe que todo está lleno de algo; el mismo Espacio
está lleno de partículas que no alcanzamos ver a simple vista, o
de organismos tan pequeños vistos solamente por microscopios.
Desde nuestro nacimiento, descubrimos las cosas que nos rodean
por nuestros sentidos; pero sabemos que no alcanzan, para
percibir la existencia, por ejemplo, de ciertos gases dañinos
para la salud. Es decir, no alcanza con los básicos sentidos que
posee el Hombre para darse cuenta de la existencia de los
mismos, pero existen, al igual que los Espíritus. A Dios con
nuestros sentidos, no logramos verlo, oírlo, etc. Pero sí,
muchos de nosotros oramos para pedir, agradecerle lo otorgado;
sabemos de su existencia, precisamente porque nos creó. Y nos
cuesta incluso, creer que es un ser parecido a nosotros, como
muchos lo pueden imaginar a semejanza nuestra, un viejecito con
barba blanca. Esta figura repudiada sanamente por muchas
personas, es exactamente lo contrario de Dios.
No fuimos creados a imagen y semejanza de Dios. Parece fuerte la
frase porque estamos acostumbrados a ella. Pero, ¿se imaginan a
un viejecito de carne y hueso rigiendo todo el Universo, creando
vida por doquier, planetas, animales y seres corpóreos de toda
naturaleza, incluso incorpóreos?. Sería ridículo porque tendría
ubicuidad, peso, volumen, imagen y no podría abarcarlo todo. No
es más fácil creer en Dios todopoderoso, abarcando toda su
creación; un Ser único y no tan material como algunos lo
imaginan. Otras de las cuestiones es confundir a Dios con Jesús.
Dios es el Creador. La creación no es Dios -La creación es la
obra de Dios - Por consiguiente, Jesús fue al igual que todos
nosotros, creación de Dios. Por supuesto que la creencia de un
Dios casi material lleva al ateísmo, o a la duda.
El Espiritismo disipa dudas, complementa antiguas creencias y
las amplía en bien de toda la humanidad. Invita al razonamiento
y no a la aceptación ciega de conceptos totalmente puestos en
duda por nuestra razón; la diferencia principal entre los
animales y el Hombre, es precisamente el razonamiento que este
último posee. El saber no ocupa lugar, es cierto, pero la
ignorancia produce no sólo desconocimiento, sino además
reacciones contrarias a lo nuevo.
El miedo conduce al error. El saber conduce a la seguridad. Esto
ultimo es lo que proporciona el Espiritismo, no deja librado al
azar cuestiones importantes de nuestra existencia, contestando
simplemente que algunos acontecimientos, no son “milagros o
hechos sobrenaturales”; estas contestaciones quedaron en el
pasado. La ciencia convencional ayudó a algunas creencias, a
aceptar que la Tierra gira alrededor del Sol. Antes se creía lo
contrario, algunas religiones sostenían la teoría en que el Sol
giraba alrededor de la Tierra. La ciencia convencional ayuda a
la ciencia espírita. El Espiritismo no teme a la investigación
de la ciencia convencional, al contrario, ésta reafirma
acontecimientos que la ciencia espírita da por ciertos. Muchas
religiones y teorías están enmarcadas dentro del Espiritualismo,
pero el Espiritismo se diferencia de éste, por creer en la vida
espiritual y en la comunicación de los espíritus. Sin embargo,
el lector se dirá: el Espiritismo es negado por ciertas
publicaciones de otras creencias o de otras personas. “La
ignorancia y el miedo producen estos actos”. El Espiritismo
llegó al mundo, no a destruir otras opiniones, religiones o
creencias, se estableció para ampliar sus conocimientos y ayudar
a la humanidad a discernir el por qué de la vida. La
reencarnación es analizada y estudiada en el Espiritismo en
forma distinta a otras creencias.
El Espiritismo no sólo nos enseña a ser buenos en nuestros
actos, sino también nos explica el por qué es necesario ser
bueno. Además, a comprender nuestro pasado espiritual, a
corregir nuestros actos, nuestros pensamientos y acrecentar así,
nuestro adelanto de espíritu. La doctrina espírita ofrece las
herramientas necesarias para el perfeccionamiento moral y
espiritual del individuo y de la humanidad. Proporciona
esperanza. Brinda seguridad y tranquilidad en el porvenir.
Genera las respuestas a interrogantes y claridad en sus
enseñanzas. Usted, tiene la posibilidad y la oportunidad de
conocer más de esta doctrina.
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